Quién es el

Defensor de las Generaciones Futuras

Las generaciones futuras ostentan un claro derecho a disponer de un medio ambiente sano que posibilite su existencia en el planeta, a que no se agoten los recursos naturales de la Tierra para que puedan seguir desarrollando su vida con armonía y plenitud y a tener una óptima calidad de vida que no se vea amenazada por un clima hostil y agresivo, fruto del legado de los actos de los humanos que vivieron en el planeta en su pasado.

Tanto las generaciones presentes como las futuras tenemos derecho a un patrimonio ambiental común. Por tanto, este patrimonio debe ser protegido y salvaguardado para las generaciones futuras tal como lo hicieron por nosotros las generaciones que nos precedieron.

El Informe Brundtland Nuestro futuro común, afirma sin rodeos y con gran lucidez que “actuamos como si pudiéramos salirnos con la nuestra: las generaciones futuras no votan, no tienen poder político ni financiero, no pueden oponerse a nuestras decisiones”.

El defensor/a de las Generaciones Futuras es una institución que tiene un objetivo poner voz a las generaciones que todavía están por llegar para que las decisiones de hoy no lastren su vida en el planeta del mañana.

Al menos 13 países del mundo cuentan ya con esta figura de protección de la humanidad del mañana, entre ellos:
Estados Unidos, Finlandia, Brasil, Chile, Hungria, Bélgica, Escocia, Malta, Suecia, Francia, Gales, Alemania, Israel, Canadá, Nueva Zelanda.

El objetivo de la Fundación es que ese numero crezca para que esta figura sea instaurada a nivel mundial, estatal, regional y local.

¿Porqué?

  • ¿Quién guarda los intereses de los que aún no han nacido?
  • Las generaciones futuras no votan, no tienen poder político ni financiero, no pueden opinar sobre nuestras decisiones.
  • Priorizar criterios de sostenibilidad es una cuestión imprescindible para construir un mejor futuro.
  • La raza humana terminará por extinguirse como ya estamos advirtiendo con muchas otras especies.
  • Debemos ser capaces de dar respuestas innovadoras ante la situación de crisis humanitaria, medioambiental y climática actual.
  • Solidaridad ante las necesidades y los intereses de las generaciones futuras.
  • Nuestros hijos y nietos vivirán con las consecuencias de nuestras decisiones

La influencia que ejercemos sobre la naturaleza es enorme.

Los problemas actuales deben resolverse por el interés de las generaciones presentes y futuras, y que las desigualdades sociales representan un peligro y unas consecuencias nefastas en el presente y el futuro, siendo conscientes de la incertidumbre actual en el panorama internacional en relación a la adaptación al cambio climático.

El interés de defensa del derecho ambiental, es social y universal, lo que implica no alterar significativamente el mundo natural de las plantas, los animales, el suelo, el aire y el agua

Debemos dotarnos de instrumentos políticos y de educación ambiental para un desarrollo sostenible.